En un bosque grande y verde, hay un campamento de verano llamado "Bosque Feliz". Muchos niños van allí cada verano para divertirse y aprender cosas nuevas. Este año, Miguel es uno de los campistas. Miguel tiene diez años, es curioso y le encanta explorar.
El primer día de campamento, Miguel conoce a su compañero de cabaña, Juan. Juan es un poco tímido, pero muy amable. Juntos, los dos niños empiezan a explorar el bosque alrededor del campamento.
Un día, mientras caminan por el bosque, Miguel y Juan encuentran algo extraño. Es una mochila vieja y sucia escondida bajo un árbol. Dentro, hay un mapa del bosque y una nota misteriosa con dibujos. "¿De quién será esta mochila?", pregunta Juan.
"No lo sé", responde Miguel, "pero quiero averiguarlo."
Los dos niños deciden seguir el mapa. El mapa los lleva a un lago pequeño, donde encuentran una caja de metal enterrada en la arena. La caja tiene un candado, pero Miguel es muy ingenioso y con una ramita consigue abrirla.
Dentro de la caja, encuentran fotos antiguas de un grupo de niños en el campamento. En una de las fotos, hay un niño que se parece mucho a Miguel. "Esto es raro", dice Juan, "ese niño se parece a ti, Miguel."
Miguel siente algo extraño. "Tengo que hablar con mi abuela", dice. "Tal vez ella sepa algo."
Esa noche, Miguel llama a su abuela. Ella escucha atentamente y luego le cuenta una historia. "Hace muchos años," dice la abuela, "tu abuelo fue a ese mismo campamento. Él era muy valiente y encontró un tesoro escondido con sus amigos. Ese niño en la foto es tu abuelo."
Miguel siente una gran emoción. Ahora sabe que es valiente y curioso como su abuelo. "Gracias, abuela," dice. "Ahora sé más sobre mí mismo."
Al día siguiente, Miguel y Juan continúan explorando. Están emocionados de descubrir nuevas aventuras juntos en el campamento "Bosque Feliz". Miguel se siente más seguro de sí mismo y está listo para vivir nuevas experiencias.