En una estación espacial en el futuro, vive un joven llamado Miguel. Miguel tiene diecisiete años y es muy curioso. Siempre le han fascinado las estrellas y el espacio.
Un día, Miguel está en la biblioteca de la estación. Encuentra un libro sobre ciencia. Miguel abre el libro y ve muchas imágenes de planetas, estrellas y galaxias. Está emocionado.
Miguel pasa horas leyendo el libro. Aprende sobre los planetas y las estrellas. Aprende sobre los cohetes y las estaciones espaciales. Se da cuenta de que le encanta la ciencia.
La mamá de Miguel se llama Ana. Ana trabaja en la estación espacial como ingeniera. Ana ve a Miguel leyendo y le pregunta:
—¿Qué haces, Miguel?
—Leo un libro de ciencia, mamá. ¡Es muy interesante!
Ana sonríe y dice:
—La ciencia es importante, Miguel. Te puede ayudar a entender el universo.
Miguel decide aprender más sobre ciencia. Va a la escuela en la estación espacial. En la clase de ciencias, Miguel escucha atentamente. El profesor de Miguel se llama señor López. Es muy amable y le gusta enseñar.
Un día, el señor López dice:
—Hoy vamos a hacer un experimento. Vamos a plantar una semilla en una maceta.
Miguel sigue las instrucciones del señor López. Planta la semilla y la riega. Está emocionado por ver cómo crece la planta.
Después de algunas semanas, la semilla se convierte en una planta pequeña. Miguel está muy contento. Le muestra la planta a su mamá.
—Mira, mamá. ¡La planta ha crecido!
Ana se siente orgullosa de Miguel y le dice:
—¡Qué bien, hijo! Aprendes rápido.
Miguel se siente más independiente. Ahora es capaz de cuidar su planta solo. Aprende a regarla y a ver cómo crece día a día.
En la estación espacial, Miguel también ayuda a su papá. Su papá se llama Carlos y trabaja en la estación controlando los sistemas.
Carlos le enseña a Miguel cómo funcionan las máquinas de la estación. Miguel escucha y aprende mucho.
Un día, hay un problema con la electricidad. La estación espacial se queda sin luz por un momento.
Miguel recuerda lo que le enseñó su papá. Va a la sala de control y ayuda a solucionar el problema. Miguel usa lo que ha aprendido en sus clases de ciencia y lo que le ha enseñado su papá.
Después de unas horas, la electricidad regresa. Todos están contentos y aplauden a Miguel.
Miguel aprende que ser independiente es importante. Aprende a confiar en sí mismo y en lo que sabe. Se siente más maduro y más seguro de sí mismo.
Al final, Miguel mira las estrellas por la ventana de la estación. Sonríe y sueña con ser un científico importante en el futuro. Miguel sabe que tiene un largo camino por delante, pero también sabe que tiene los sueños y la determinación para lograrlo.
Desde ese día, Miguel trabaja duro para aprender más sobre ciencias y el espacio. Quiere alcanzar sus sueños y ayudar a otros a alcanzar los suyos también.
En la estación espacial, Miguel ha encontrado su pasión y ha dado un paso hacia la madurez.