En una ciudad subterránea llamada Oscurópolis, el mundo está en completa oscuridad. Las personas viven sin ver la luz del sol. Todo es gris y sombrío. Un joven llamado Diego vive allí y sueña con la luz.
Un día, Diego encuentra un mapa antiguo. El mapa muestra un lugar llamado "La Fuente de Luz". Diego piensa que esta fuente puede traer la luz de vuelta al mundo.
Diego decide buscar la fuente. Camina por túneles oscuros y fríos. Su amiga, Laura, quiere ayudarlo. Laura es valiente y siempre está lista para la aventura.
—Diego, ¡te ayudaré! —dice Laura con una sonrisa.
—Gracias, Laura. Juntos encontraremos la luz —responde Diego.
Los dos amigos caminan por caminos desconocidos. Encuentran muchos desafíos. A veces hay ruidos extraños, y otras veces el camino está bloqueado.
—Este mapa es difícil de seguir —dice Diego un poco frustrado.
—No te preocupes, juntos podemos hacerlo —anima Laura a Diego.
Después de muchas horas, llegan a una gran puerta. En la puerta hay un acertijo. Dice: "Solo el corazón puro puede abrir esta puerta".
Diego piensa en todo lo que ha aprendido. Recuerda ser amable y honesto. Se concentra y toca la puerta. De repente, la puerta se abre lentamente.
—¡Lo logramos! —exclama Laura emocionada.
Detrás de la puerta, hay una luz brillante. Es la Fuente de Luz. La luz es cálida y hermosa. Ilumina todo a su alrededor.
Diego y Laura están llenos de alegría. La luz comienza a viajar por los túneles, llevándola a toda la ciudad subterránea.
Las personas en Oscurópolis ven la luz por primera vez. Están sorprendidas y felices. La ciudad ya no está en la oscuridad.
Diego y Laura han cumplido su misión. Han traído luz y esperanza a su mundo.
—Hicimos un buen trabajo, Laura —dice Diego con gratitud.
—Sí, Diego. La luz en la oscuridad es un regalo para todos —responde Laura emocionada.
Y así, en Oscurópolis, la luz y la alegría se quedan para siempre.